Resumen: En este trabajo se analiza como se constituye un sector eléctrico de forma genérica, haciendo hincapié en los servicios de telecomunicaciones de los cuales se sirve el sector para sus actividades. Luego se comentan los sistemas más resaltantes utilizados para las operaciones eléctricas y se hace un recuento de cómo han evolucionado los sistemas de telecomunicaciones y su impacto sobre las estructuras organizativas, en función del desarrollo tecnológico. Así se visualizan una serie de fuerzas que, basadas en la tecnología, impulsan a cambios organizacionales de cuyo análisis detallado posiblemente aporte un camino a seguir y metas específicas posibles de alcanzar. Finalmente, se resumen estas evidencias en propuestas genéricas que induzcan al lector a discernir con su propio criterio líneas de acción.


1. INTRODUCCIÓN
Predecir adónde tiende cualquier área del pensamiento, resulta riesgoso y aventurado, ya que siempre dichos postulados estarán inclinados por el punto de vista de su exponente, convirtiéndose no en una tendencia sino en una opinión. No obstante, un modelo con relativo éxito, expresado por Naisbitt en su texto Megatendencias [1], realizó inferencias y estableció tendencias, del análisis de los hechos de la actualidad.
Este artículo no demuestra hechos, sino comentar el cómo ha evolucionado la tecnología de las Telecomunicaciones y como ésta ha condicionado y propiciado los desarrollos en materia eléctrica, considerando en cada caso sus fortalezas y debilidades. Así, al conjugar hechos pasados visualizar un atisbo de tendencia basada en los condicionantes previos, que debería ser motivo de consideración para todo aquel que reflexione sobre el sector eléctrico.

2. DESCRIPCIÓN DE UN SISTEMA ELÉCTRICO GENÉRICO
Un sistema eléctrico tipo, podría dividirse en las siguientes partes:
• Fuentes de Generación: denominadas plantas, comprende los mecanismos para generar energía eléctrica, y pueden ser de diversos tipos: hidroeléctrica, termoeléctrica, eólica, geotérmica, etc. Las unidades de medida usualmente son referidas en millones de vatios, Megavatios (MW).
• Redes de Transmisión: constituidos por los tendidos eléctricos, permiten conducir la energía desde las fuentes de generación hacia los lugares intermedios cercanos y/o lejanos, a donde se presta el servicio. Dichos sistemas se clasifican según los niveles de tensión de operación, medidos en Kilovoltios (KV).
• Sistemas de Subestaciones: son las estaciones intermedias o de paso donde se transforma, compensa o distribuye la energía eléctrica, según las necesidades y los requerimientos.
• Redes de Distribución: consiste en el tendido eléctrico y las subestaciones de media y baja tensión, que sirven para distribuir la energía eléctrica en las poblaciones y ciudades para alcanzar a los usuarios finales, clasificados como cargas industriales, comerciales y residenciales.
• Centros de Control: entidades centralizadas desde donde se coordinan las operaciones sobre los sistemas eléctricos, tradicionalmente conocidos como “Despachos de Carga” y/o Centros de Operación.

Las partes antes definidas, pueden contar con multiplicidad de sub-sistemas para la supervisión y control de las condiciones de todo el sistema (para las operaciones y el mantenimiento). Por lo tanto, es fácil intuir la necesidad de sistemas de telecomunicaciones para adquirir, concentrar y transportar esa información hacia determinados puntos (centralizados o no) desde donde se “despachen” y coordinen las acciones.

3. DE LOS SERVICIOS DE TELECOMUNICACIONES QUE APOYAN LAS OPERACIONES ELÉCTRICAS
El diseño de sistemas eléctricos prevé concentrar información en los Centros de Control, desde donde se hacen las operaciones y se “despachan” las instrucciones para mantener el sistema en correcto funcionamiento. Esto se logra a través de los sistemas de telecomunicaciones que brindan el “transporte” de esas señales desde las fuentes hacia el destino establecido.
Tradicionalmente se cuenta con los canales dedicados en topología punto a punto o punto multi-punto, inicialmente analógicos, para enviar/transferir información. Esto se hacía a través de tonos modulados en frecuencia vocal, que han sido progresivamente sustituidos por sistemas digitales. Sin embargo, dado que los sistemas presentan una evolución y expansión progresiva, no se sustituyen en su totalidad, por lo que van migrando paulatinamente y se cuenta siempre con una variedad de tecnologías en coexistencia. De allí que, ninguno de los sistemas (de cualquier tipo) difícilmente es estandarizado en su totalidad, sino que convive en él una heterogeneidad fomentada por el continuo proceso evolutivo; por ello la importancia de acuñar el término de: sistemas heterogéneos.
Así pues, para apoyar a las operaciones del sector eléctrico las empresas cuentan con sistemas de telecomunicaciones propios que ejecutan ésta misión.
No obstante, el mundo de las telecomunicaciones es muy amplio, por lo que adicionalmente a los sistemas de transporte de información, se cuenta con otros servicios que también apoyan las operaciones del sector eléctrico (común a cualquier actividad industrial), tales como:
• Servicios de voz (telefonía)
• Servicios de radiocomunicaciones (terrestres o aeronáuticas)
• Servicio de busca persona (radiolocalización)
• Servicio de mensajería de texto
• Servicio de red de computadoras
• Servicio de red de procesos
• Video conferencia, entre otros.

Por lo tanto, adosado al sistema eléctrico, se cuenta con un sistema completo y variado en el área de las telecomunicaciones e informática ó telemática, que por tradición han sido propias de las empresas eléctricas, es decir: pocas funciones son tercerizadas. Estas áreas, no siendo el negocio medular del sector eléctrico, si revisten importancia estratégica, por lo que las empresas se han reservado la auto-prestación del servicio con infraestructura propia, abarcando además los procesos de desarrollo, implementación, operaciones y mantenimiento.

4. SUB-SISTEMAS ASOCIADOS A LAS OPERACIONES ELÉCTRICAS
Hablando particularmente de los sub-sistemas propios del negocio eléctrico se pueden mencionar a grosso modo los siguientes:
• Supervisión: para conocer el estado (incluye monitoreo, medición, alarmas y señalizaciones) de los equipos de maniobra, parámetros de tensión, corriente y transferencia de carga en diversos puntos, compensación, información de facturación, registros de eventos y alarmas, entre otros.
• Control: generar órdenes de mando a distancia para operar los equipos de maniobra y modificar sus parámetros a discreción, manualmente o automáticamente.
• Protecciones: ejecutar acciones de apertura o cierre de equipos y separar eléctricamente las áreas para proteger al sistema (aislándolo) ante fallas en sus componentes.
• Servicios de apoyo de telecomunicaciones, ya antes descritos.

Todos los servicios antes descritos, fueron desarrollados bajo la dependencia de interconexión de los sistemas de telecomunicaciones del momento, donde en principio predominaron las tecnologías analógicas y telefónicas, recursos primarios ofrecidos por las telecomunicaciones. No obstante, en la actualidad predominan los sistemas digitales lo que invita a una coexistencia forzada de ambas posibilidades tecnológicas.
5. EVOLUCIÓN DE LAS TELECOMUNICACIONES
Siendo la telefonía la tecnología precursora de las telecomunicaciones, muchos sistemas nacieron bajo el esquema de acceso telefónico por discado cuando la información requerida era del tipo asincrónica, mientras que para el caso de las comunicaciones permanentes, se utilizaron canales dedicados. Todo lo anterior de tipo analógico y la transferencia de información se hacía a través de tonos modulados.
Con el pasar del tiempo, los equipos terminales de usuario se digitalizaron y se comenzaron a utilizar nuevos interfaces eléctricos, donde uno de los más difundidos fue el tipo EIA-232D / V.24. Debe resaltarse que la facilidad con que pueda actualizarse el interfaz terminal de usuario no es comparable con la rapidez con que puedan modificarse o actualizarse muchas estaciones repetidoras de telecomunicaciones (cambiar toda una red), por lo que, para que los nuevos sistemas digitales viajaran por la existente infraestructura de Telecomunicaciones, se utilizaron conversores digital/analógico o módem.
En ambos casos, interfaces analógicos o digitales, siempre prevaleció el tipo de comunicación punto-a-punto y punto-multi-punto dedicados: desde un punto central (Centro de Control) a diversos lugares remotos, permaneciendo los protocolos de interrogación de manera secuencial y asíncrona, bajo una comunicación de forma serial. Se le delegó a los protocolos un direccionamiento tal que permitía hacer una interrogación a todos los elementos de la red, donde solo respondía el dispositivo direccionado, fortaleciendo así a los sistemas punto-multi-punto. En la práctica, esto se lograba por la interconexión de dos canales dedicados a través de un módulo acoplador de impedancia denominados híbridos.
Para el esquema de interfaces digitales, no bastaba cambiar los interfaces finales, sino digitalizar la red en primera instancia, e introducir nodos que manejaran nuevos protocolos y los interfaces requeridos, lo cual exigía no solo la digitalización de la red, sino la incorporación de redes y protocolos de conmutación de datos para algunos usuarios (quizás la mayoría), pero para otros no, donde la respuesta debería ser el tiempo real (con el menor tiempo de retardo), por lo cual estos usuarios se mantuvieron bajo conexiones dedicadas.
No obstante, más que los avances tecnológicos, ha sido el mismo mercado quién han establecido de facto el protocolo de conmutación de paquetes, lo cual ofrece extremas posibilidades de comunicación, pero demanda mayor capacidad de transmisión y “todavía” no satisface a plenitud algunas exigencias de los servicios denominados en tiempo real, donde el retardo exigido es menor a 10 milisegundos.
El debate de la actualidad se encuentra en el dilema de paquetizar todo (la mayoría de los servicios operan bajo TCP/IP) ó mantener a contados usuarios de forma dedicada, lo cual condicionaría fundamentalmente a la red de Transporte y generaría otras complicaciones operativas.
La evolución de las Telecomunicaciones Digitales se basó en su mejor desempeño ante la interferencia y el ruido, además de ostensibles ventajas en cuanto a la regeneración de información, por lo que lo que alcanzaron distancias mucho más largas con altísima confiabilidad. Entonces, si todas las informaciones son digitales, surge la posibilidad de compartir no solo el mismo medio (p.e. un sistema de Transporte), sino compartir el tráfico y mezclar los datos (conmutación) con otras aplicaciones. Esto conllevó dos riesgos: mezclar operaciones industriales con aplicaciones corporativas, es decir, compartir capacidad de transmisión, colisiones, virus, etc, etc. Tecnológicamente esto se resuelve con estrategias de seguridad o por la segmentación virtual de las redes, con el claro propósito de separar el tráfico de aplicaciones menores como voz y datos corporativos, de la información propia de las operaciones eléctricas (automatismo) de forma lógica, mas no física. Pero nuevas tendencias lo compactan todo de forma vertical con una mezcla de tráfico con independencia de redes.
Cabe mencionar que a los fines de mantener el mayor grado de seguridad y confiabilidad en los sistemas eléctricos, las unidades de Telecomunicaciones tan solo sirven de transporte a la data de los sistemas eléctricos y no combinan ambas disciplinas, es decir son grupos de trabajos distintos, con áreas de experticia distintos, como la formula fundamental para obtener mayor independencia y seguridad. Es decir, la integración de las redes y sistemas, generan un conflicto en la organización y estructuras de las empresas eléctricas.
6. EVOLUCIÓN DE LOS SISTEMAS ELÉCTRICOS
La evolución del sistema eléctrico nacional Venezolano se basó inicialmente en desarrollos puntuales por ciudades y por empresas individuales, por lo que no existió en su momento estandarización de tensión a nivel de alta y media distribución, en lo único en que se coincidía era en la frecuencia (60Hz) y en la tensión comercial (110 VAC) . Sin embargo, el mercado eléctrico y los fabricantes, de alguna u otro forma fueron normalizando sus productos, pero la elección individual según las necesidades de cada caso, permitieron el desarrollo en el país de diversos niveles de tensión y estándares. Por ejemplo en Transmisión podríamos referir a dos grupos (765 y 400 KV) por un lado, y por el otro (230 y 115 KV), mientras que a nivel de distribución se aprecian tres grupos 60, 24 y mayormente (34,5 y 13,8 KV).
No obstante, pese a la diversidad de tensiones y de empresas , el país logró una interconexión de todas sus redes a través de la conformación del Sistema Interconectado Nacional .
No habiendo otra forma para la transferencia de energía por otros medios que no sea el físico (alámbrico), al constituirse una red físicamente conectada, se requiere monitoreo del comportamiento del sistema a distancia, a través de los sistemas de adquisición de datos, supervisión y control (SCADA) .
En un principio estos datos fueron transmitidos a través de un código de tonos audibles (señales analógicas) , por lo tanto los interfaces de predilección fueron los analógicos en frecuencia vocal, o canales telefónicos, con interfaz balanceado a 2 y 4 hilos, a 600 ohm. Con el avance de la informática y el procesamiento digital de la información, los sistemas de adquisición de datos evolucionaron hacia los sistemas con interfaces digitales, pero utilizando la infraestructura de Telecomunicaciones disponible (es más fácil cambiar una fuente y un destino que un cúmulo de estaciones repetidoras), por lo que se recurrió a moduladores que hacían la conversión digital/analógico, que permitían transmitir información digital por medios analógicos. Esto afectó un poco el comportamiento de los sistemas de transporte, ya que el contenido espectral de las señales analógicas consumen mucho menos potencia que las señales digitales, por lo cual el exceso de canales digitales saturaba los espectros de banda base de los sistemas iniciales, es decir: no todo podía ser datos binarios.
Por otro lado, la evolución tecnológica y facilidades del procesamiento de la información, que inicialmente permitió el desarrollo de distintas disciplinas del mundo eléctrico: mediciones de parámetros eléctricos analógicos (tensión y corriente), cálculos inferidos (potencia, impedancia, reactancia), variables de ambiente (temperatura, humedad) hasta análisis de los vectores fasoriales de potencia, entre otros, se integran y se compilan en un solo sistema (control numérico por computadora) y en un solo interfaz de hombre-máquina (HMI) .
Pero la ubicación de los equipos asociados a los sistemas eléctricos, por su gran volumen y su ubicación espacial (muchos en exteriores), nunca estarán muy cercanos a los sistemas de Telecomunicaciones (además de la protección al electromagnetismo) por lo que la distancia que los separa será un condicionante (limitaciones de distancia de los interfaces eléctricos).
Bajo esta óptica, los equipos de maniobra (interruptores, disyuntores, reconectadores, etc), han evolucionado e incorporado tecnología de informática y telecomunicaciones también a sus dispositivos, y evitado incluso las interferencias electromagnéticas (que antes se resolvían con buenos sistemas de puesta a tierra), a través de sistemas ópticos. Por lo tanto, no es de extrañar que hoy en día ya un transformador de potencia haga las funciones de router, switch o traiga su módulo bluetooth incorporado para ser monitoreado por la red celular o por un PDA , de esos de moda, por ejemplo: iphone o blackberry.
Sin embargo, existe un obstáculo que por los momentos está relativamente salvado (cosa que durará poco), como lo es las operaciones en tiempo real.
En sistemas eléctricos, los tiempos de operación se miden en ciclos, atendiendo a la frecuencia de operación de la corriente eléctrica de 60 ciclos por segundo, es decir: 60 Hz. Un ciclo dura 16 mili-segundos (1/60), por lo tanto en el argot eléctrico cualquier falla deberá ser despejada por lo menos en 2 veces esa cantidad, es decir: en 32 mili-segundos (hablando en términos generales) y debe considerarse que la ventana universal de tiempo para los sistemas de Transporte y Acceso de Telecomunicaciones es de 125 micro-segundos.
Aunque se han desarrollados sistemas operativos especializados en tiempo real y con programación en multi- procesamiento y multi-hilos, todavía el tema de las colisiones y el retardo por colas de las tecnologías paquetizadas, no han dado una garantía 100% en sus tiempos de propagación (aunque se ha evolucionado a la marcación de paquetes o una especie de MPLS eléctrico) . Pero los usuarios de los sistemas eléctricos (muy conservadores todavía), por disponer de esa exclusividad de operación, por los momentos no tenderán a migrar sus servicios de protecciones, no vaya a ser que por un retardo o colisión en las comunicaciones, no se genere una desconexión oportuna que al nos despejar una falla, desencadene en un colapso en la red de potencia.
Así que, aunque las tecnologías paquetizadas prometen infinidad de beneficios y posibilidades, abren una serie de dudas, que quizás tengan respuesta tecnológica, pero no en el convencimiento de tradiciones de la organización del sector.
7. CAMBIOS ORGANIZACIONALES
Hasta ahora se ha realizado una revisión somera de los cambios tecnológicos, pero ¿y qué de los organizacionales? ¿Son las organizaciones entidades estáticas? ¿Influirán los cambios organizativos en la forma de aprovechar y utilizar la tecnología y/o viceversa?
El esquema empresarial venezolano, en materia eléctrica, nació de iniciativas individuales (reseñado en el punto anterior), que se inició bajo la distribución de roles como directriz de organización mundial preponderante para las estructuras jerárquicas. Sin embargo, por evolución, las empresas entraron en un proceso de diversificación de su modelo empresarial e incursionaron en formas alternativas buscando la eficiencia productiva, constituyéndose en unidades de negocios con distribución de funciones. Nacen así las unidades estratégicas de negocio, concebidas como una empresa individual, en el sentido económico, y con la exigencia de ser una empresa viable técnico/económicamente, que actúe en sus propios mercados, tanto de insumos como de productos y que encare sus propios competidores; esto se denominó la corporativización [2].
En la actualidad, con la conformación de la corporación eléctrica nacional, CORPOELEC , cambia nuevamente el modelo hacia un modelo estatal, donde el estado es el principal accionista y donde se fomenta el compromiso social como parte intrínseca de esa estrategia.
Estos tres procesos de cambio reseñados, han influido en el desempeño y organización tecnológica de las empresas eléctricas, ya que las organizaciones pasaron de estucturarse de roles a funciones, de empresas a corporación y en la actualidad se avizoran las nuevas corrientes del pensamiento, de funciones a procesos.
Sin embargo, pasando el sector eléctrico venezolano una etapa de transición de modelos, hacia uno estadal, parecería no ser conveniente adoptar las metodologías de procesos como estándar de facto para la conformación de la estructura, sino aplicar la estrategia. Así lo establecía el modelo predecesor de unidades de negocio donde la estrategia debería condicionar a la estructura.
Entonces, el sector Venezolano no se encuentra consolidado. No. Se encuentra en un período de fusión, de adaptación de empresas regionales fuertemente arraigadas y tropicalizadas a la temperatura propia de su región, por lo cual ningún modelo le será ni eficiente ni suficiente a ningún otro. Los procesos, aún siendo los mismos, han sido adecuados con los años a sus entornos operativos nativos y mal podría intentarse consolidar un modelo definitivo y único. El autor opina particularmente, que debería ser una transición hacia un modelo que posteriormente se consolide pero que tenga por único objetivo: la estrategia, es decir, la fusión del sector eléctrico venezolano en una corporación estatal.
8. ESTRUCTURAS TECNOLÓGICAS ESPECIALIZADAS
El sector eléctrico basa su alta confiabilidad en la especialización de grupos técnicos de trabajo, logrando así alta dedicación y especialización. Sin embargo, esta tendencia no es la más económica y no representa beneficios en economías de escala. Y al no determinarse ese punto de inflexión donde rota la pendiente de los costos, nos expone a que al momento de la fusión con el posible crecimiento de la cantidad de sistemas objeto bajo mantenimiento, se conviertan funciones relativamente eficientes en ineficientes.
Sin embargo, hoy en día al hablar de convergencia de redes y sistemas, es innegable pensar que esas fronteras de exclusividad ya ni se respetan, ni sea conveniente hacerlo. Quizás sea posible entonces pensar en globalizarlas y aumentar sus fronteras de responsabilidad y de proporción de sistemas-objeto por grupo de trabajo, en aras de buscar economías de escala basado en conceptos funcionales y no económicos . Sería una mezcla de funciones y de equipos de trabajo, para abarcar más área geográfica de atención. Quizás ya no sea viable disponer de muchos profesionales especializados a nivel territorial, sino especialistas concentrados en localidades y profesionales integrales con cobertura global.
Bajo un escenario de recursos suficientes, las estructuras especializadas son viables, pero ¿qué hacer ante limitaciones de recursos? Buscar alternativas, posiblemente reduciendo personal o innovando en sus funciones y alcances, lo que nos lleva a pensar en estructuras tipo amebas adaptativas, que obedezcan a la estrategia y al objetivo principal y no a funciones regulares y estándares.
Pero no debemos descuidar los objetivos de corto alcance, pues por ejemplo no se puede crecer con calidad: o se crece o se mejora la calidad. Y aunque se intente salvaguardar los dos postulados de ejemplo, uno de ellos siempre prevalecerá. Así, es conveniente revisar los objetivos de corto alcance y formular la estrategia, por ejemplo crecimiento, y más adelante, pensar en la calidad y concentrase de manera dedicada a ello. Si para mejorarlo haya que disminuir la producción, en esta etapa, el objetivo ya ha cambiado.

10. POSIBLES TENDENCIAS
1- La cotidianidad nos ha demostrado una fuerte “tendencia” a la integración de los Servicios de Telecomunicaciones e Informática, basta con pensar en los dispositivos celulares, que del simple acto de llamar por teléfono, se han convertido en un PDA con aplicaciones similares a las de un computador de escritorio. Y su vigencia tecnológica y rotación, está rondando en menos de un año. En los ambientes industriales sucede lo mismo, con algo más de prudencia. Lo que se prueba y consolida masivamente, luego es llevado a las aplicaciones empresariales. Ya se comercializan dispositivos SCADA vía celular. Las aplicaciones de busca personas, radio, voz y mensajería de texto, se han integrado en un solo dispositivo, por lo que todas las aplicaciones van necesariamente a un proceso de integración. Los Servicios seguirán integrándose cada día más.

2- La Tecnología ha resuelto la mayoría de los problemas industriales; para cada cosa se fabrican soluciones, por lo que ha de pensarse que las barreras no son tecnológicas, sino humanas y de poder adquisitivo. El problema está en que la tecnología crece más rápido que nuestro poder de entendimiento o de aprendizaje de la misma, por lo que en los ambientes técnicos, ronda mucho más el temor a lo desconocido y el arraigo defensivo de los sistemas ya dominados. Habría que sensibilizar a los círculos tecnológicos en “programar el cambio tecnológico” con mucho más frecuencia y evaluar la vida útil de sus activos a través de indicadores y forzar el cambio. Quizás la tercerización de determinadas áreas, debería evaluarse con atención, mucho más en el sector eléctrico, donde estas acciones son reservadas a la propia industria. La Tecnología continuará avanzado con el tiempo sin detenimiento y con una celeridad en aumento.

Tanto para los Servicios como para la Tecnología ya reseñados, no podemos actuar sobre ellos, sino dejarnos llevar y programar su tiempo de adquisición. Pero, los puntos siguientes si son susceptibles a nuestro cambio.

3- A los fines de afrontar los constantes cambios tecnológicos, la actividad empresarial debería asumir un esquema de Organización más flexible y adaptativo, cambiante en el tiempo. Establecer una estructura en el sector bajo un modelo perdurable en el tiempo, deberá reconocerse en hacer por lo menos varias organizaciones de transición antes de alcanzar un modelo consolidado, que después evolucione hacia formas determinadas por los cambios tecnológicos mismos. No podemos olvidar que lo único permanente en la vida es el cambio [4]. Ello induce a preparar a nuestro personal a esa incertidumbre, ya que el mismo por tradición, está formado bajo estructura de poco cambio y baja rotación. Ello pasa por la evaluación de la concentración o distribución de funciones o procesos, bajo estructuras corporativas o descentralizadas, según la necesidad temporal y de la directriz estratégica y la capacidad económica. Los tiempos exigen una organización concentrada en alcanzar sus objetivos de corto plazo y el cambio constante, reordenaría a la organización para ir de objetivo en objetivo hacia el logro organizacional.

4- En el área Funcional, las mismas deberán cambiar radicalmente. La integración y convergencia de servicios y de tecnología serían mayormente aprovechadas en la medida de que también el recurso humano se reorganice de acuerdo a esas áreas de experticia, ya integradas tecnológicamente. Además, deberá analizarse como reaprovechar los activos de todo el sector de las telecomunicaciones dedicados al tema eléctrico con la experticia cruzada de todas las empresas, buscando alcanzar la máxima interoperabilidad y mejorar así las posibilidades y áreas de cobertura, es decir, aprovechar el solapamiento existente. Entendamos también que cada quién en su área lo ha hecho bien, la idea es cómo podemos hacerlo mejor juntos, solo que ahora bajo otras demandas funcionales, las cuales deberían ser reorientadas más que a procesos, basadas en la estrategia.

5- La tendencias de Especialización deberían procurar una integración transversal del profesional, en donde ya no sólo se busca la profundidad del conocimiento en una tecnología, sino la tecnología aplicada a una actividad industrial. Específicamente, las carreras de Telecomunicaciones, deberán re-orientarse hacia la función de aplicación específica, ya que no basta con disponer de todo el conocimiento tecnológico del área sin desconocer el alcance de su servicio. Como ejemplo extremo se podría decir que, lo que para unos puede resultar un simple circuito caído, para otros representa una desconexión eléctrica de una región, estado o país. Así, el trabajador de tecnología deberán entender mejor el negocio eléctrico, que es la función medular de este tipo de empresas.

11. BIBLIOGRAFÍA

[1] Naisbitt, J. (2007). 11 Mentalidades para prever el futuro (Main set). Editorial Norma. Colombia.

[2] Francés, A. (2001). Estrategia para la empresa en América Latina. Ediciones IESA. Venezuela.

[3] Francés, A. (2008). Compromiso Social: gerencial para el siglo XX1. Ediciones IESA Editorial. Venezuela.

[4] Covey, S. (2007). El 8° hábito. Paidós Ibérica. España.

[5] Serna, H. (2007). Gerencia Estratégica, 9a. Ed. Panamericana Editorial. Colombia.

12. CRÉDITOS

Para la concreción de estas ideas, me serví de amplias reflexiones de buenos compañeros, profesionales destacados del sector. Sin embargo, resaltan entre ellos: L.Ceballos, O.Sanz, N.García, J.Tarazona, JA.Delgado, C. Ascanio, M.Lugo y D.Tálamo, de cuyas largas conversaciones y análisis, me serví para concretar estas líneas.